JH Proyectos
Pymes de Venado Tuerto y la zona

Si tu operación todavía es manual, no estás perdiendo minutos: estás perdiendo horas

Automatizo las tareas que se repiten todas las semanas, para que dejen de pasar por vos. Y cuando esa automatización necesita una herramienta para usarla, la construyo.

Estas son las horas de las que hablo

Las que se repiten semana tras semana en una PyME que creció más rápido que sus sistemas. Seguro alguna te resulta familiar.

Cargar el mismo dato tres veces

El pedido entra por WhatsApp, alguien lo pasa a una planilla, y después otro lo carga en el sistema. Tres cargas, ningún dato nuevo.

Avisar de a uno

Confirmar, recordar, mandar el estado del pedido. Cliente por cliente, todas las semanas. Cambia el nombre y nada más.

Armar el reporte de todos los lunes

Abrir cuatro planillas, copiar, pegar, dar formato. Dos horas que se repiten sin que cambie nada.

Buscar lo que se anotó en papel

Lo que se registra en el campo o en el taller llega tarde, o no llega. Cuando hace falta para decidir, alguien sale a buscarlo.

Empieza por una tarea, no por un proyecto

Casi siempre entro por lo mismo: una tarea repetitiva que se puede resolver sola. Después, si esa automatización necesita que alguien la use, construyo la herramienta.

  1. Automatizo la tarea

    Los datos viajan de un sistema al otro, los avisos salen cuando tienen que salir, el reporte se arma solo. Corriendo sin que nadie abra nada. Es el paso chico: se mide en horas que dejan de repetirse.

  2. Si hace falta, le pongo interfaz

    Cuando esa automatización necesita que alguien la use, la vea o la controle, ahí entra el desarrollo. No se vende aparte: sale cuando la automatización lo pide.

    • Sitios web
    • Tiendas online
    • Sistemas de gestión
    • Apps que funcionan sin señal
    • Paneles y reportes
    • Integraciones entre plataformas
Foto de Jonatan (próximamente)

Con quién vas a hablar

Soy Jonatan Harbertz y trabajo desde Venado Tuerto. Hay sistemas míos funcionando todos los días: un hospital público, una plataforma de eventos, una app que se usa en el campo sin señal. No son proyectos de carpeta, están en producción. Estudio Ingeniería en Sistemas y estoy por terminar.

No hay agencia en el medio: hablás conmigo, decido yo, y el que escribe el código es el mismo que escuchó el problema. Nada se pierde entre lo que contaste y lo que se construye. Y para que trabajar con una sola persona no sea un riesgo, todo queda en tus cuentas y documentado: si mañana no estoy, tu operación sigue.

Y estoy acá. Si conviene sentarse en tu oficina a ver cómo se trabaja hoy, se sienta: media hora mirando la operación real muestra cosas que no salen en tres llamadas. Esa cercanía es difícil de conseguir a distancia.

Qué pasa después de que me escribís

Cuatro pasos, y el primero no cuesta nada.

  1. 01

    Entender la tarea

    Me contás qué se repite todas las semanas. Miro cómo se hace hoy, con quién y en qué sistemas. Todavía sin propuesta.

  2. 02

    Una sola, y funcionando

    Antes de hablar de nada más, esa tarea tiene que estar corriendo. Si no funciona, no seguimos: es la prueba de que el resto vale la pena.

  3. 03

    Lo que haga falta, cuando haga falta

    Recién ahí se ve si necesitás una herramienta para manejarlo. Si no la necesitás, no se construye y no se cobra.

  4. 04

    Queda andando

    El sistema queda en las cuentas del cliente, no en las mías, con lo que haga falta para poder usarlo sin depender de mí.

Hay una tarea que se puede dejar de hacer a mano

Contame cuál es. Lo difícil no es resolverla, es elegir por cuál empezar. La primera conversación es sobre eso, no sobre un presupuesto.

Hablemos de tu proyecto

Dejame tus datos y me pongo en contacto en menos de 24 horas